Soporte anticaída con máxima capacidad de amortiguación
La principal virtud de este sistema de protección radica en su geometría de seta, la cual distribuye la fuerza del impacto sobre una superficie ensanchada. Las tapas protectoras Kichvoe mitigan la energía de los golpes directos, convirtiendo las puntas afiladas del acero corrugado en superficies romas y seguras. Los trabajadores se benefician de una tranquilidad operativa total, sabiendo que el equipo minimiza los riesgos críticos durante las fases de encofrado y cimentación.
Instalación manual instantánea sin herramientas adicionales
El diseno ergonómico permite colocar cada pieza a presión en cuestión de segundos, reduciendo drásticamente los tiempos de preparación en proyectos de gran envergadura. Su flexibilidad interna estructural se adapta perfectamente a las irregularidades del relieve de la varilla de refuerzo, asegurando un agarre firme que no cede durante el trasiego de materiales.
- Pulsar firmemente el capuchón sobre el extremo superior del acero.
- Verificar el asentamiento correcto del fondo de la tapa contra la punta de la barra.
- Comprobar visualmente la alineación de la línea roja de advertencia en el perímetro de la obra.
Un componente indispensable para cumplir con los estándares de seguridad laboral más exigentes en estructuras de hormigón armado.