Impermeabilidad absoluta a doble cara
El agua se desliza sin esfuerzo sobre la superficie tratada, impidiendo la formación de charcos pesados que puedan vencer la estructura de soporte. Tus lanchas, remolques o pilas de leña se mantendrán secos, previniendo la aparición de hongos, corrosión prematura y deterioros estéticos costosos.
Flexibilidad adaptable a estructuras
A diferencia de los cobertores rígidos tradicionales, este material se amolda con suavidad a las esquinas y contornos irregulares de objetos voluminosos. Su manipulación resulta sencilla y cómoda, permitiendo que una sola persona pueda cubrir un toldo de jardín o una embarcación en pocos minutos.