¿Cansado de las manchas de grasa en el suelo del taller?
Las fugas de fluido suelen deberse a un retén agrietado o deformado por el tiempo. La solución definitiva pasa por sustituir la pieza vieja por los sellos de aceite de acero inoxidable 65*85*8, diseñados para resistir el paso del tiempo y las agresiones químicas de los lubricantes modernos.
Recupere la eficiencia original de su equipo
Este retén devuelve la estanqueidad original a cualquier alojamiento de 85 mm de diámetro. Al frenar la salida del aceite, la presión interna del sistema se estabiliza, mejorando la lubricación general de los engranajes. El operario nota de inmediato un entorno de trabajo limpio, sin humos provocados por el aceite que cae sobre superficies calientes, y reduce el gasto en rellenar niveles de fluido constantemente.
La prevención con materiales inoxidables es la mejor estrategia contra los paros imprevistos de maquinaria.