Trabajá sin miedo a los accidentes en tus proyectos de herrería
Hacer mangos de cuchillos requiere fuerza, lija y herramientas filosas muy cerca de tus manos, lo que suele terminar en raspaduras o heridas dolorosas. El protector de dedos para fabricación de cuchillos soluciona este problema de raíz, interponiendo una barrera sólida de acero inoxidable entre el peligro y tu piel.
Tu seguridad es lo primero en el banco de fundición
- Evitá bajas en el taller por heridas punzantes o cortes por deslizamiento.
- Ganá confianza al presionar las piezas durante el pegado y remachado del mango.
- Kit doble que garantiza repuesto o protección simultánea para ambas manos.
Recuperá el placer de moldear tus propias herramientas con la máxima protección que solo el acero inoxidable te puede otorgar en cada jornada de bricolaje.