Di adiós a los intermitentes rotos por vibración
Los soportes de las luces de señal de giro externas suelen sufrir tensiones extremas, agrietándose o rompiéndose debido a las vibraciones constantes del motor y las imperfecciones del asfalto. Al integrar los intermitentes dentro del propio cuerpo de las luces traseras principales, eliminas por completo estas piezas expuestas a golpes accidentales y al desgaste mecánico continuo.
Protección total contra fallos eléctricos por lluvia
Uno de los mayores problemas de los pilotos es el cortocircuito provocado por la entrada de agua en los pilotos traseros durante los días de tormenta. Este dispositivo cuenta con una carcasa hermética sellada por ultrasonidos que aísla de manera eficaz las placas de circuitos internos, garantizando que la luz de freno y las señales de giro funcionen de forma ininterrumpida bajo cualquier aguacero.
Ventajas de la integración óptica
- Línea visual limpia: El colín de la moto luce despejado, emulando el estilo de los vehículos de competición.
- Visibilidad unificada: Al concentrar los puntos de luz, el conductor que te sigue fija la mirada en un solo foco de atención, reaccionando antes a tus frenadas.
- Durabilidad superior: Los componentes internos resisten las fluctuaciones térmicas habituales en el uso diario exterior.